Un producto artesanal: La importancia de los detalles.
El proyecto de diseño y desarrollo de la identidad visual para Verde Viedma nace con el objetivo de transmitir la esencia de la marca y sus valores fundamentales: calidad superior, respeto al medio ambiente, compromiso con los productores y un proceso artesanal
Cada gota de aceite es el resultado de un trabajo minucioso. Nuestro aceite de oliva virgen extra es 100% artesanal, desde el cultivo de las olivas hasta la extracción y el embotellado. Cada fase del proceso está cuidadosamente supervisada para asegurar que el producto final sea de la más alta calidad. Creemos que la artesanía es lo que distingue nuestro aceite de oliva, dándole un toque único que no se encuentra en los productos industriales.
El cultivo de nuestras olivas se realiza en pequeños campos de nuestra finca, lo que nos permite un control riguroso sobre el proceso de producción. No utilizamos pesticidas ni fertilizantes químicos, priorizando prácticas que fomenten la biodiversidad y el equilibrio natural de los ecosistemas. Este enfoque es una clara manifestación de nuestro compromiso con el respeto hacia la naturaleza y el entorno.




Calidad superior: Un valor innegociable.
Desde el principio, el diseño de la identidad visual de Verde Viedma ha tenido como prioridad comunicar la calidad superior del aceite que produce. La imagen de la marca busca reflejar no solo la pureza del producto, sino también el mimo y la dedicación con los que se cultivan las olivas. La elección de colores, tipografía y gráficos transmite un aire de sofisticación y naturalidad, reforzando la idea de que el aceite es un producto excepcional, elaborado con los más altos estándares de calidad. La paleta de verdes, combinada con tonalidades que evocan la tierra y la naturaleza, nos conecta con el origen del producto: un aceite virgen extra, auténtico, puro y premium.

Artesanía y trabajo manual: la esencia de Verde Viedma
Uno de los pilares más importantes de la marca es su enfoque en el proceso artesanal y la dedicación que requiere la producción de un aceite de oliva virgen extra de calidad. El diseño busca destacar no solo el producto, sino también el trabajo que hay detrás de él, comenzando por los agricultores que, con sus manos y conocimiento ancestral, cosechan las olivas y las transforman en un aceite superior. Para ello, la identidad visual incorpora elementos que remiten a la tradición y el trabajo manual, como ilustraciones de olivos o herramientas agrícolas, que recuerdan la conexión profunda entre el agricultor y la tierra. Además, la tipografía empleada tiene un toque clásico y artesanal, evocando la idea de que cada botella es el resultado de un proceso lleno de dedicación y experiencia.



